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Martes, 18 de marzo de 2014

Anna Rebeca Mezquita

Noticia clasificada en: Personajes

La poetisa Anna Rebeca Mezquita Almer nacía en Onda un 26 de octubre de 1890 al abrigo de un hogar situado en la misma plaza del Almudín.

[Img #10517]Las indudables raíces ondenses de sus progenitores y su propia infancia marcarían su obra de por vida, así como su fecha de nacimiento:

 

“Ja hi som Octubre al ple de Fira

al ple de Fira em vas portar

als dolços braços de la mare,

i un any i un altre en mi has estat”

 

Aunque su estancia en este municipio se relegara a su niñez, el recuerdo y cariño que le dedicó a estas tierras continuarían por siempre en sus versos:

 

“Soc nascuda a un poble de la serrania

on per entre els munts el sol se’n va a jaures

on vella verdor la conca encantifa

i entre conca i cel passetgen les aures”

 

Su padre, farmacéutico, se estableció en Nules durante los años de juventud de Anna Rebeca y fue en esta localidad donde se casaría con Manuel Valentín, en 1917. Después, el matrimonio se trasladó a Valencia, donde tuvo dos hijos: Fernando y Rafael. Pero la familia siguió trasladándose hasta fijar su residencia en las islas Canarias, en 1931, aunque volvería a Valencia en 1946 y en 1953 publicaría su primer libro “Vidres”, al que le seguirían una serie de premios en los Juegos Florales de Nules y también de Valencia, sin olvidarse del galardón que obtuvo en el I Certamen literario del Ateneo Cultural y Mercantil de Onda, en 1965, que tampoco sería el último y de cuya entidad la hicieron socia.

 

No obstante, tanto trasiego de lugares y gentes nunca impidió que Anna Rebeca Mezquita siguiese fiel a su lengua natal y a su lugar de nacimiento, como así constataría en multitud de sus escritos.

 

Quienes tuvieron el privilegio de conocerla la recuerdan como una mujer tranquila, serena y equilibrada, al igual que sus versos que fluyen apacibles y espontáneos.

 

Su muerte llegaría el 6 de octubre de 1970, en la isla del Tenerife.

 

ONDA

 

Ja vos he dit qualque vegada

que per mi, Onda n’és el sol,

i ho torno a dir. Ma ben aimada

Onda! Tan sols t’hi manca pel teu vol,

ales, i aquestes t’han de nàixer;

tot arriba, com li arriba al caracol la fi del terme on hi vaja, ai,

si un peu no causa-li el seu dol!

No, no, que Onda sap on xafa

i no s’hi deixarà aixafar.

Si un dia vol haure una platja,

farà camí per dur la mar.

que açò no sia en aquest mes,

com no va èsser enguany pasta

donar-hi a beure als tarongers

que avui ja hi beuen del Sitjar!

Que on possaren la mar, quan vinga?

Vora Montí l’hem de possar!

Entre Montí i el riu Sonella…

Ai, quin plaer tindrà la mar.

Veure’s en Onda l’Encantada

que el moro mai no hagués deixat

Poble on hi canten més cigales

mai no l’hagut, mai ni l’haurà

 

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